Nichiren Shoshu

Templo Myoshinji

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Goyukai, la Promesa de Aceptación

Goyukai es la ceremonia durante la cual una persona ingresa oficialmente a Nichiren Shoshu y se convierte en creyente. La palabra Goyukai literalmente significa “La Aceptación del Precepto”.

En las formas anteriores del budismo, los practicantes seguían varias reglas de disciplina y comportamiento llamadas “preceptos”. En algunas formas del Budismo Jinahiana había 250 preceptos para monjes y 500 preceptos para monjas. En el Budismo Majahiana, algunas escuelas seguían los diez mayores y cuarenta y ocho menores preceptos en el “Sutra Red de Brahma”. Los diez preceptos mayores incluían prohibiciones contra robar, mentir, despreciar a otros, y menospreciar a los Tres Tesoros. Los cuarenta y ocho preceptos menores incluían advertencias contra ingerir intoxicantes, comer carne o las cinco clases de plantas acerbas, llevar armas, viajar en lugares peligrosos, y enseñar el Dharma con ánimo de lucro.

Sin embargo, el Daishonin enseñó que no podemos recibir beneficio alguno siguiendo tales preceptos hoy día, en el Último Día de la Ley. En cambio, mantenemos el único gran Precepto de abrazar el Dai-Gojonzon del Alto Santuario. Éste es el sendero directo al logro de la budeidad en nuestra forma actual. El Buda Verdadero llamó este precepto, el “Precepto del Cáliz del Diamante”. En el Gosho, “Enseñanza, Práctica y Prueba” el Daishonin declara:

Los cinco caracteres de Miojo-Rengue-Kio, el corazón de la Enseñanza Esencial del Sutra del Loto, contienen todos los beneficios que se reciben mediante los actos meritorios de todos los Budas a través del pasado, presente y futuro. Entonces, ¿cómo puede esta frase no incluir los beneficios obtenidos al observar todos los preceptos del Buda? Una vez que el practicante abrace este precepto místico perfectamente dotado, no puede desacatarlo aunque intente hacerlo. Es por eso que se llama el Precepto del Cáliz del Diamante. (Shinpen, p. 1109)

El Gran Maestro Denguio comparó el principio de la verdadera entidad de todos los fenómenos expuesta en el Sutra del Loto con un cáliz de diamante, el que es imposible romper. Al observar el único precepto de abrazar el Gojonzon, recibimos el beneficio de abrazar todos los otros buenos preceptos.

Goyukai es la ceremonia en la cual un nuevo creyente acepta este “Precepto del Cáliz del Diamante” y promete practicar durante toda su vida. El espíritu de mantener este precepto de Nichiren Shoshu se expresa mediante la “Promesa de Aceptación” hecha por el nuevo practicante durante Goyukai.

La “Promesa de Aceptación” es el juramento que se hace a los Tres Tesoros del Budismo Verdadero. El sacerdote plantea tres preguntas, y todos los participantes hacen su promesa contestando “Sí, lo prometo” a cada pregunta. Esto constituye su ingreso al sendero puro de la fe.

La Promesa de Aceptación

1. “¿Usted promete fielmente practicar las Verdaderas Enseñanzas de Nichiren Daishonin durante toda su vida?”

Esta promesa significa que prometemos renunciar a todas las otras leyes, maestros y doctrinas religiosas. Prometemos que a partir de ese día practicaremos las únicas enseñanzas puras de Nichiren Shoshu.

2. “¿Usted promete fielmente proteger el Gojonzon de las Tres Grandes Leyes Secretas durante toda su vida?”

Esta promesa significa que prometemos descartar todos los otros objetos religiosos de veneración y mantener fe en el Dai-Gojonzon del Alto Santuario de la Enseñanza Esencial como el único Verdadero Objeto de Veneración. Prometemos proteger el Gojonzon con nuestra vida, y reverenciarlo como la vida iluminada del Buda Verdadero.

3. “¿Usted promete fielmente mantener el Precepto de Nichiren Shoshu durante toda su vida?”

Esta promesa significa que prometemos continuar nuestra práctica al Gojonzon por el resto de nuestras vidas. Incluye la promesa de esforzarnos al máximo para “practicar por nosotros mismos” (yiguio), y “practicar por el bien de otros” (keta). Por eso estamos haciendo la determinación de nunca faltar Gonguio y hacer shakubuku. Este Precepto también contiene el principio de practicar honestamente y vivir nuestra vida diaria honestamente.

Al contestar “Sí lo prometo” el nuevo creyente acepta el Precepto y hace una determinación de mantener las enseñanzas del Budismo Verdadero. Al mismo tiempo, todos los otros miembros presentes también contestan “sí, lo prometo”. Esto renueva su compromiso de practicar junto con los nuevos miembros en itai doshin, y esforzarse por el avance de Kosen-rufu.

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