Nichiren Shoshu

Templo Myoshinji

« Anterior Siguiente »

Servicio Conmemorativo Durante el Equinoccio – Jigan-e

La Ceremonia de Jigan-e se practica extensamente en todas las formas del budismo en Japón, y usualmente se celebra los días 21 de marzo y 22 de septiembre, los días de los equinoccios vernales y otoñales. En estos dos días, la longitud de la luz del día y de la oscuridad es exactamente igual, y el sol se levanta exactamente en el este y se pone exactamente en el oeste. Al servicio conmemorativo que se lleva a cabo estos días para nuestros ancestros se le llama la Ceremonia de Jigan-e.

La palabra “jigan” es una traducción de la palabra sánscrita “paramita” (japonés: jaramitsu), y significa “llegar a la otra orilla” o “extender”. En otras palabras, significa “cruzar”. El budismo enseña que el mundo en que vivimos, llamado el mundo impuro o el reino saja (literalmente “reino de la resistencia”), es un lugar de sufrimiento y problemas. En este punto de vista del mundo, el mundo saja se localiza en esta orilla del río. La fuente de todos los sufrimientos – los tres senderos de los deseos mundanos, el karma y el sufrimiento – se compara con un gran río. Y la condición de vida de la iluminación se compara con la otra orilla. Para cruzar de este mundo impuro, a través del gran río lleno de los sufrimientos de la vida y la muerte, y alcanzar la tierra pura en la otra orilla, la gente debe zarpar en el barco de las enseñanzas del Buda.

En su escrito, “La Gloria del Capítulo Llakuo”, Nichiren Daishonin declara lo siguiente:

En el gran mar de los sufrimientos de la vida y la muerte, las enseñanzas que precedieron el Sutra del Loto no son más que una balsa, o en el mejor caso, un barco pequeño. Aunque las enseñanzas que precedieron el Sutra del Loto puedan transportarnos de esta orilla de la vida y la muerte a otra orilla de la vida y la muerte, no nos pueden llevar a través del gran mar de la vida y la muerte a la orilla de la gran felicidad. (Shinpen, p. 350)

Así que él nos enseña que la única manera de llegar a la otra orilla es mediante el “gran barco” del Budismo del Daishonin: la fe en el Dai-Gojonzon. El Budismo Majallana provisional prescribió la práctica de los seis paramitas para llegar a la otra orilla. Éstos representan seis métodos de práctica: dar limosnas, observar los preceptos, paciencia, asiduidad, meditación y la obtención de sabiduría. El Daishonin, sin embargo, en “El Verdadero Objeto de Veneración” cita el siguiente pasaje del Sutra Muriogui:

Aunque no nos dediquemos a la práctica de los seis paramitas, los beneficios naturalmente aparecerán ante nosotros. (Shinpen, p. 652; M.W., Vol. 1, p. 64)

A través de esto, nos enseña que podemos lograr naturalmente el beneficio de la práctica de los seis paramitas, o sea llegar a la “otra orilla”, mientras vivimos en este mundo, y podemos lograr la iluminación en nuestra forma actual. Así que el significado fundamental de llegar a la “otra orilla”, o jigan, es que es extremadamente importante que nosotros, como seres humanos vivientes, logremos la iluminación en nuestra forma actual mediante el Budismo del Daishonin, y que con un espíritu de agradecimiento, hagamos ofrendas en memoria de nuestros ancestros. En otras palabras, la práctica budista de Nichiren Shoshu yace en el espíritu de un vínculo perpetuo con los difuntos y conducimos ceremonias conmemorativas para ellos, lo que logramos a través de nuestra práctica diaria por nosotros mismos y por otros.

Nichiren Shoshu celebra la Ceremonia de Jigan-e como una práctica budista para acumular beneficios y aumentar la virtud en las vidas del creyente y del difunto. Las horas de la luz del día y de la oscuridad de la noche durante los equinoccios vernal y otoñal son iguales, lo que significa la inseparabilidad de la oscuridad (ying) y la luz (yang), tanto como la unidad del bien y el mal. Como expone el Sutra: “El Buda desea el Camino del Medio”. Por esta razón, los beneficios de hacer actos positivos en estos días son superiores a los que se practican en otras ocasiones. Estos días del equinoccio presentan oportunidades excepcionales para que lleguemos a “la otra orilla” (jigan). Además, el budismo expone las cuatro deudas de agradecimiento, de las cuales una es la deuda a sus padres y ancestros. Así que durante la Ceremonia de Jigan-e hacemos ofrendas al Gojonzon, establecemos tablillas conmemorativas (tobas) para nuestros ancestros y celebramos servicios conmemorativos por ellos. Esta pequeña buena acción se convierte en un gran acto bueno que nos permite alcanzar “la otra orilla”. Éste es el verdadero significado de la Ceremonia de Jigan-e.

« Anterior Siguiente »